La oscuridad

De pronto comprende de dónde viene la oscuridad. Aún no llega a ese momento de la vida en que la pérdida de seres queridos se vuelve norma, mas la noticia de que alguien se ha ido le trae una inesperada certeza: la oscuridad la envolvió el día en que el ocupante del faro se apropió de la luz que la rodeaba y la arrastró a un lugar secreto donde la fantasía se instaló como refugio. Sin ese escondrijo quizás nunca habría podido sobreponerse a la ausencia real que enfrentaba, a esa privación brutal de futuro que no tenía vuelta. Le parece extraño, sin embargo, que mientras esa pérdida total logró con el tiempo diluirse hasta volverse un vestigio lejano y tenue, la ilusión del farero se erigió como un muro irreductible que, aunque ya no intenta ni le es permitido cruzar, está siempre presente en su mente como lugar de cobijo.

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Acerca de primeralluvia

En Patagonia
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2 respuestas a La oscuridad

  1. Es usted un gentil desconocido, J.

  2. J. dijo:

    Hermoso texto, primeralluvia… como todos los tuyos. Hace ya tiempo que has logrado conjugar un estilo literario original y vibrante con un dominio del ritmo narrativo que te permite crear imágenes poéticas que ya quisieran para sí mismxs muchxs de lxs escritorxs consagradxs.
    Un abrazo,
    J.

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