Impuesto a la carne, de Diamela Eltit (fragmento)

“Desde que nacimos mi madre y yo fuimos maltratadas por los médicos y sus fans. El aislamiento se instaló como la condición más común o más normal en nuestras vidas. Recuerdo, con una obsesión destructiva, en cuánto nos sentimos despreciadas y relegadas cuando se desencadenó una impresionante manía hospitalaria fundada en la pasión por acatar los síntomas más oprobiosos de las enfermedades. La costumbre de ensalzar y hasta glorificar las enfermedades (como parte de una tarea científica) marcó el climax de la medicina y coincidió con nuestro precario nacimiento.

De inmediato la nación o la patria o el país se pusieron en contra de nosotras.

En contra de nosotras, ¿hace cuánto?, ¿unos doscientos años?

Sí, ya han pasado, quizás, ¿doscientos años?

Sí, doscientos años que estamos solas tú y yo, me dijo mi mamá.

Lo repitió cada día.

Solas tú y yo.”

 

(2010)

Acerca de primeralluvia

En Patagonia
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