La noche es virgen, de Jaime Bayly (fragmento)

estabas divino, corazón. flaquito, tipo amante de kate moss que desayuna un rico pinchazo de heroína; blancón/paliducho, porque no vas a la playa (y no porque te cuides del jodido sol que te llena de arrugas sino porque no tienes carro para llegar al mar); conchudazo en fin. me encantó tu concha olímpica. me fascina la gente descarada y coqueta. y tú tenías una gran concha, mariano. al toque me di cuenta. cómo les movías la pinga a las hembritas que te miraban fascinadas. tú sabías que estábamos mirándote con (crecientes) ganas. yo tenía la garganta reseca de tanto mirarte/desearte.

(1997)

Acerca de primeralluvia

En Patagonia
Esta entrada fue publicada en Debilidades y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s