El puente

Quemas el único puente que deseas cruzar y ahora estás de pie frente al río, tan lejos de la otra orilla que sus bordes se desvanecen. Piensas rodearlo, pero entonces recuerdas que un día lo hiciste y al otro lado sólo había escombros. Deseas que un brote verde se abra paso entre la ceniza y se convierta en árbol y que una rama fuerte y gentil se extienda hacia ti. Como una niña esperas, imaginando, aunque sin esperanza.

Acerca de primeralluvia

En Patagonia
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