El fin de la memoria: Renovación

La abuela abría los colchones cada verano y, tras lavar la lana y secarla al sol, los rellenaba y cosía de nuevo. Luego desarmaba la cocina enlozada, desengrasaba cada tornillo y cada tuerca y la volvía a armar. Seguían las alacenas y otros muebles de la cocina, que pintaba cada año alternando amarillo, blanco y verdeagua, y la limpieza de las canaletas perimetrales, que se llenaban invariablemente de hojas y frutas. El verano terminaba con el cambio de tapiz de las sillas del comedor y el barniz de los muebles más viejos.

Anuncios

Acerca de primeralluvia

En Patagonia
Esta entrada fue publicada en Ejercicios y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s