Ko ñi newen yeneenew, de Elicura Chihuailaf

Zewma fvchan iñche aliwen 
       rayilelu mu 
azkintulen fiñ ti afpun mapu
Tunten kvrvf mew miyawken?    
       kimlam
Nome lafken mew petu konchi 
       antv mew
werkvlenew zewma ñi Kallfv Kvyen
amuan ka ñi llowmeafiel 
       pu Fvchakecheyem
Kallfv, kallfvley tati mapu 
       chew yiñ amuan
Ko ñi newen ñochikechi yeneenew
Wenu Lewfv kiñe pichi troykeley 
       mvten tuwaykvlelu kom 
       afpun Mapu mew

Tvfachi Pewma mew mvlewean:
Remumvn pu remukelu! Ñvkvfkvlen     
       amutuan
lakenochi vlkantun mogen mew.

(Viejo estoy y desde un árbol 
       en flor miro el horizonte
¿Cuántos aires anduve?, no lo sé
Desde el otro lado del mar el sol 
       que se entra 
me envía ya sus mensajeras
y a encontrarme iré 
       con mis abuelos
Azul es el lugar adonde vamos
Los poderes del agua me llevan 
       paso a paso
Wenulewfv, el Río del Cielo 
es apenas un pequeño círculo 
       en el universo

En este Sueño me quedo:
¡Remen remeros! En Silencio 
       me voy
en el canto invisible de la vida.)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Auge y caída de la Red de los poetas salvajes, el movimiento literario inspirado en Roberto Bolaño

Una de las últimas corrientes de la literatura subterránea de México estuvo conformada por jóvenes nacidos entre 1984 y 1990 con objetivos parricidas y herencias infrarrealistas. (fuente: El País – click ↓)

El poeta y novelista chileno Roberto Bolaño, en 2003 en París.
Publicado en noticias | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Libro “La palabra de Pablo Neruda (1960-1973)”: Acción y poesía junto al pueblo

“Nunca me he podido sentar en dos sillas al mismo tiempo. Soy poeta por vocación estética y político por deber ético.” (P. N.) (fuente: El Mostrador – click ↓)

Libro
Publicado en noticias | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El libro “Tras la huella de Manuel Rodríguez”: rastreando al guerrillero

En este estudio no podían faltar las anécdotas reveladoras del ingenio de Rodríguez, un verdadero maestro del disfraz con que burlaba a los soldados españoles y hasta al mismísimo gobernador Casimiro Marcó del Pont. Tampoco la mención a la llamada Logia Lautarina, grupo de líderes revolucionarios que, más que una asociación masónica (como se ha tildado por algunos investigadores) fue una organización secreta de carácter político y militar. (fuente: El Mostrador – click ↓)

El libro
Publicado en noticias | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Lanzamiento del libro “Gladys Marín: Solidaridad, consecuencia y valentía”

El libro “Gladys Marín: Solidaridad, consecuencia y valentía” es de Carmen Norambuena, académica de la Universidad de Santiago, que se realizará este jueves 22 de abril a las 19:30 horas vía transmisión online en Youtube y Facebook (fuente: El Mostrador – click ↓)

Lanzamiento del libro “Gladys Marín: Solidaridad, consecuencia y valentía”
Publicado en noticias | Etiquetado , | Deja un comentario

El fin de la memoria: las sopaipas

Como familia se veían con frecuencia, pero nunca en forma aislada y rara vez en casa de su propia abuela paterna. Cuando ambas se reunieron solas por primera vez su abuelo ya había fallecido, por lo que su padre buscaba siempre maneras de otorgar ternura. Su plan de que su madre y su hija compartieran unas horas rindió frutos: juntas salieron a hacer compras al almacén de barrio, hicieron aseo, lavaron ropa en el sorprendente modo antiguo de prender leña para calentar agua en el patio, almorzaron un clásico arroz con bistec y, aunque no estaba planeado, terminaron durmiendo siesta sentadas frente al televisor, cada una en un sillón. Al despertar se vieron sonreír y recordaron que el creador del plan llegaría a tomar once. Juntas reunieron los ingredientes en la cocina: harina, calabaza, manteca, sal y aceite. Mientras la abuela hacía el puré con tenedor para añadirlo a la masa y armar las sopaipillas se dieron cuenta de que habían olvidado comprar chancaca, por lo que la nieta tomó una bolsa de malla y volvió a la tienda. El vendedor ya la había visto esa mañana, por lo que su compra quedó registrada en el cuaderno del almacén. Al volver, la abuela ya estaba uslereando y a punto de empezar a freír, así que buscó una olla para hacer el adicional baño de chancaca, o sea, disolverla acompañada de canela y unas cascaritas de naranja. Justo entonces sonó el timbre. La nieta se dirigió a abrir la puerta mientras la abuela comenzaba a freír. Tras el abrazo del papá y su hija, la abuela se incorporó, pero cada pocos minutos volvía a la cocina. Cuando por fin anunció su “¡a tomar once!”, sus invitados ya yacían en el comedor, pero al verla entrar ambos quedaron atónitos: las sopaipillas lucían el habitual color del zapallo amarillo, pero no eran clásicas en tamaño, sino más grandes que un redondo plato bajo. Las únicas alguna vez vistas en toda la vida, las más grabadas en la memoria dulce de aquellos años.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Mezquina memoria, de Antonio Gil (fragmento)

“Con un chasquido de pez saltando fuera del agua irrumpió Plata Baja en la empozada oscuridad de la venta:

«A vivir de los huevos ya puedo yo enseñar a cualquiera», dijo entre risas la golfa. «Lo propio vengo haciendo y sin mediar gallina desde que tengo memoria».

«Platicamos de otra cosa, mujer, y bien distinta de la tuya», nos escuchamos decir en las tinieblas.

«Ganar el pan así o asá, buen peregrino, lejos sea o aquí mismo, es el tema y de eso hablamos », nos replicó la cantarina voz desde unos fondos remotos, como desde tras una mordaza.

«Chile es aquí el tema. Sus usos, economías y maneras», medió ahora la voz tartajosa de Maese Iñigo Vernés.

«Un reino lejano del cual aquí parece saberlo todo estos invisibles señores», siguió socarrona y docta la voz, como huyéndole con dificultades al latín y al griego. «Un tema curioso, ¿no creen ustedes?» concluyó con malicia antes de pedir al ventero un nuevo vaso de jerez…”

(1997)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Moscas de la fruta, de Lina Meruane (fragmento)

“Abre la reja.

Nosotras esperamos que toque la puerta.

Mi hermana disimula la impaciencia haciendo aparecer una manzana de su bolsillo y después un afilado cuchillo con el que la desuella cuidadosamente: su monda lustrosa va cayendo enroscada sobre el plato. Por si los químicos, explica María en voz alta, hay que pelarla incluso después de lavarla. Lo dice y le entierra los dientes delanteros.

En el instante preciso el Enfermero se asoma por el umbral, se acerca por detrás, le besa la comisura. (Otros besos caerán más tarde sobre el resto de su cuerpo.) Mi hermana devora su manzana y se traga las semillas negras como vitaminas. Toma el sobre que le entrega el Enfermero y desaparece sonriente hacia el baño: al rato oímos correr la ducha, oímos su canto enredado en el agua y la espuma.”

(2007 – Fruta podrida)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

La brecha: la caída

Nunca fue deportista, un poco por falta de interés -dado su amor por la literatura-, pero también porque había tenido un nacimiento complejo, al punto que aprender a caminar había sido dificultoso. En plena pubertad, sin embargo, ya estaba bien, quizás tras haberse incorporado al ciclismo -otro gran desafío, dado que sólo había recibido una bicicleta tamaño adulto- o quizás por el hecho de haberse visto forzada a tomar clases de gimnasia en el colegio. Cuando su familia cambió de barrio la alta circulación de vehículos impedía gozar de libertad para recorrer calles y pasajes. En su primer verano en ese espacio, sin embargo, ella y su hermana recibieron un interesante obsequio: patines. Ninguna de las dos había jamás probado uno de esos “cuatro ruedas”, pero junto al jardín había un espacio cubierto de cemento, por lo que al día siguiente decidieron salir a jugar. Ponerse los patines y estar de pie por sí misma fue, para ella, un reto. Sus padres habían vaciado el área al salir en su vehículo, por lo que dar uno y otro paso hacia adelante con lentitud mientras su hermana corría con rapidez por todo el estacionamiento lucía placentero y divertido, pero también míseramente dispar. Y no fue sólo por unos pocos minutos, pues cuando decidió acelerar y llegó al jardín, uno de sus pies se atascó en el borde del pavimento y cayó. Por unos segundos perdió conocimiento. Al recuperarse se sintió devastada. Pero el dolor de su cabeza, cuello y espalda no fue nada comparado con la inútil expectativa de recibir auxilio de su hermana, quien, en lugar de otorgar amparo tras el derrumbe, al verla yaciendo en el suelo sólo reía.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El fin de la memoria: la laguna azul

Siempre fue madura y decidida, algo que con frecuencia causaba disturbios en su familia, excepto frente a su padre. Él no se involucraba en los detalles diarios de su crianza -algo propio de su generación, pero también debido al límite de su disponibilidad por deberes laborales-, pero sí en la toma de decisiones relevantes e incluso en el respaldo de acciones controversiales. De no haber sido así, él no habría accedido a llevar a su hija al cine el día que Paddy sube a los niños a su bote salvavidas y los socorre a la deriva. Y es que ella aún no cumplía la edad límite para acceder a esa intrigante película, por lo que, de no haber sido acompañada por su padre, no habría podido hacer fila en la entrada, ni habría llegado nunca a ver a su padre por primera vez expresar asombro por el inesperado avance de la historia. Expectación silenciosa, sin embargo, sólo evidente por el estupor que evidenciaban sus ojos y por el giro que daba hacia su nena, pendiente de sus reacciones. Nunca abordaron los tabúes de los que fueron testigos y la vuelta a casa fue mutismo y apego, modalidad que sólo se rompió una vez en sus vidas, largos años después, algo que nunca en su afectuosa historia común se repitió.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , | Deja un comentario

El fin de la memoria: der verlust

Había nacido en el sur, frente a la isla chilota, pero era tan pequeña cuando falleció su madre que el idioma de origen de sus abuelos extranjeros ya se había borrado de su mente a los pocos años, tras ser acogida por su madrina en el borde del río Valdivia. De ahí en adelante su vida transcurrió siempre en dirección al norte y sólo décadas después -ya convertida en bisabuela de sureños- se animó a reactivar su memoria. Quien la acompañó debió dar múltiples giros por diversas calles antiguas del puerto, pero al ir llegando a una esquina su mente reconoció de inmediato su vivienda. Que la casa luciera como un almacén abrió su memoria, pues su padre había sido panadero en ese mismo espacio y, aunque no resultó posible ingresar ni al negocio ni al segundo piso -donde su familia había vivido-, la sensación de estar volviendo a su hogar le causó inmensa alegría. Estando ahí su mente percibió otro recuerdo: hacia dónde su familia, amistades y miembros de su iglesia se habían movilizado el día del funeral. La conductora debió nuevamente dar giros por sectores desconocidos, pero pronto, tras haber accedido a una calle principal, dieron con acceso al viejo cementerio. A esas alturas su mente circulaba con inmensa claridad, al punto de recordar la fecha del deceso, por lo que apenas ingresó a la oficina del encargado compartió su historia y se sentó a esperar con ansias la confirmación del espacio donde descansaban sus restos. Lágrimas asomaron por sus ojos, sin embargo, cuando supo que ese antiguo camposanto había sido modernizado poco tiempo después de su pérdida y que los restos de todo modesto fallecido habían sido trasladados a una fosa común, sin que hubiera ningún registro disponible para caminar sobre el prado y revivir el amor y la congoja junto a su madre.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , | Deja un comentario

Embrujo, de Claudio Cifuentes-Aldunate

Mi biocentrismo me llevó

a imaginar este viaje

que me ha traído hasta ti.

Me llevó a imaginarte así,

como eres y como eras.

Me instó a imaginar nuestras vidas,

nuestros hijos

y sus vidas.

Muchas veces

quise detener el tiempo

para gozar

más largamente

los instantes

las vidas

detenidas

como en una fotografía.

Sin embargo, me faltó coraje

para ver nuestra eternidad.

Me faltó coraje

para adornar mejor

nuestro palacio

que huele a montaña

y a mar.

Y tal vez no fue coraje

lo que me faltó

sino ignorancia

de mí,

de ti,

de nuestros

poderes.

Bastaba desearlo

y entonces verlo

desearlo

y vivirlo

como una bruja cortazariana

cuyo sólo código

es el deseo

donde los objetos son llamados

y ellos vienen.

Y también los sujetos:

y yo

amándonos

deseándolos

teniéndolos

amándolos.

(2021 – Ars lúdica y revelaciones)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El fin de la memoria: el Gato

Nuestra familia no era gatuna en esos años, pero “el Gato” circulaba por nuestra casa todo el tiempo. Y es que tampoco éramos aún bilingües, por lo que identificar al fantástico artista denominado “Cat” Stevens por su novia -debido a sus “ojos de gato”, según cuenta la leyenda- era, para todos, un reto. Ello debido a que la joven tía que vivía con nosotros en esos años era tan adepta a su admirable música y encantadora voz, que a nosotras no nos quedaba otra que pasar las tardes invadidas por ♫ Wild world, sin idea alguna de qué se trataba. Y a ello, sumado el póster que yacía en el muro tras su cama; o, mejor dicho, camarote, pues nuestra infancia y su juventud compartían todo lo propio de nuestras vidas.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El fin de la memoria: los pantuflas

A diferencia de nosotras, nuestros primos habían nacido prematuros, por lo que toda la familia agrupada en el barrio se había mantenido siempre particularmente conectada para otorgarles cuidado. Al pasar el tiempo, sin embargo, ambos se habían vuelto un par de dulces e inquietos hermanos que generaban gran provocación ante su madre. Esconderse era su pasión, al punto que cuando estábamos listos para salir camino a nuestro habitual picnic familiar en Cajón del Maipo más de una vez tuvimos que iniciar su búsqueda y, también más de una vez, los hallamos escondidos en un clóset o en una caja de herramientas del abuelo. La mayor prueba de su actitud rebelde fue el día en que nuestra familia debía llevarnos al centro de la ciudad, donde también su madre requería ir. Al llegar a la hora acordada nos instalamos afuera de su casa y de pronto vimos a su madre asomar por una de las ventanas, saltar al patio y correr a nuestro vehículo. Por respeto no dijimos ni preguntamos nada, pero nuestras sonrisas confirmaron nuestra falta de sorpresa. El viaje al centro de la ciudad tardaba cerca de una hora, por lo que dormitar era costumbre. Sin embargo, haber llegado a nuestro destino no fue la única razón para abrir los ojos y levantar las cejas. Y es que cuando nuestra adorable tía daba gracias por el traslado y se preparaba para bajar, de pronto nos miró con estupefacción: en lugar de haberse puesto sus elegantes sandalias, andaba con pantuflas.

Publicado en Ejercicios, Personal | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Escritora Diamela Eltit gana premio internacional Carlos Fuentes

La escritora chilena Diamela Eltit (Santiago, 1949) fue galardonada con el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español. Lo entrega el gobierno mexicano en conmemoración del autor azteca que murió en 2012. Antes lo obtuvieron Mario Vargas Llosa (2012), Sergio Ramírez (2014), Eduardo Lizalde (2016) y Luis Goytisolo (2018). (fuente: ElMostrador – click ↓)

Escritora Diamela Eltit gana premio internacional Carlos Fuentes
Publicado en noticias | Etiquetado , , , | Deja un comentario