La oscuridad

Desde su rincón en la cama prestada le escucha llegar. La puerta entreabierta deja pasar un poco de luz que se rompe en forma irregular mientras él transita por el pasillo. Ha renunciado a su colchón para albergarla y con gentileza y silencio se instala en el futón de la sala de estar. Ella siente culpa y por un momento tiene el impulso de devolverle ese espacio privado y ejercer su rol de invitada, pero de pronto la luz se ha ido y la oportunidad también. Empieza a girar abrazando la almohada y el sonido de un movimiento idéntico llega desde el futón. Retiene el suspiro que sube por su garganta y, sin embargo, éste parece hallar salida en la otra habitación. Sus párpados se cierran, como se cierran allá los de esos ojos claros que -siente- cruzan paredes para unirse a los suyos en el sueño.

Publicado en Ejercicios | Etiquetado | Deja un comentario

Las nieves del Kilimanjaro, de Ernest Hemingway (fragmento)

“Y entonces, en lugar de ir a Arusha, giraron a la izquierda, y él se dijo que tenían gasolina suficiente, y al mirar abajo vio una nube de color rosa que se deshilachaba, moviéndose sobre el suelo y en medio del aire, como la primera nieve de una tormenta que aparece de la nada, y supo que las langostas llegaban del sur. Entonces comenzaron a ascender y dio la impresión de que iban hacia el este, y entonces todo se oscureció y hubo una tormenta, y el agua era tan espesa que parecía que volaran a través de una cascada, y salieron de la tormenta y Compie se volvió hacia él y le sonrió y le señaló algo con el dedo y allí, delante, todo lo que pudo ver, tan ancha como todo el mundo inmensa, alta e increíblemente blanca al sol, fue la cumbre cuadrada del Kilimanjaro. Y entonces supo que era allí donde se dirigía.”

 

(1936)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

El tiro de gracia, de Marguerite Yourcenar (fragmento)

“… Comprendí entonces que la indiferencia hacia los suyos, que tanto me había escandalizado en Sophie, era un síntoma engañoso, una astucia del instinto para mantenerlos lejos de la miseria y del fango en que ella creía haber caído; y que su ternura hacia su hermano había seguido manando a través de mí, invisible como un manantial en el agua salada del mar. Aún más, había investido a Conrad con todos los privilegios y virtudes a los que renunciaba, como si aquel frágil muchacho fuera su inocencia. El ver que ella tomaba su defensa en contra mía me alcanzó en el punto más sensible de mi mala conciencia. todas las respuestas hubieran sido buenas, salvo aquella con la que tropecé por irritación, por timidez, por un deseo apresurado de herir para vengarme. En lo más profundo de nosotros vive un patán insolente y obtuso…”

 

(1939)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

La amante inglesa, de Marguerite Duras (fragmento)

“-Algunos dicen que lo tenía usted todo para ser feliz.

-No tenía que hacer nada, el sueldo de mi marido es más que suficiente y además cuento con el alquiler de una casa de Cahors, ¿se lo han dicho?

Sí. Otros dicen que se lo esperaban.

-¿Ah, sí?

-¿Es usted desdichada en este momento?

-No. Soy casi feliz. Muy cerca de ser feliz. Si tuviera el jardín, mi felicidad sería completa, pero no me lo devolverán nunca, y yo lo prefiero así por ahora, prefiero esta tristeza de no tener mi jardín, porque ahora tengo que estar alerta y vigilarme.

Si tuviera el jardín no sería posible, sería demasiado.

Entonces, ¿qué dicen?

Que lo tenía usted todo para ser feliz.”

 

(1967)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El verano peligroso, de Ernest Hemingway (fragmento)

“Luego situó a la res en posición de embestir de nuevo. Es uno de los movimientos más sencillos del toreo y Dominguín lo había hecho miles de veces. Quería fijar al animal con un golpe de capa para que quedase con las patas delanteras fuera del círculo pintado. Pero al moverse ante el caballo, de espaldas a este y al jinete, que tenía la vara en la ristre, la res atacó a la cabalgadura y Dominguín estaba en la línea de ataque. El toro, sin prestar atención a la capa, hundió el cuerno en el muslo del diestro y lo lanzó con fuerza hacia el caballo. El picador clavó la puya cuando Luis Miguel aún estaba en el aire, pero cuando este cayó la res lo corneó un par de veces en el suelo. Su hermano Domingo había saltado la barrera para recogerlo.”

 

(1959-1960, publicación póstuma 1985)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Una excavación, perrita, de Maha Vial

Una excavación, perrita

una excavación profunda

al centru del cerebro

taladreando perrita

pero tú insistes

en la flor del alhelí

y esas macanas

que ya nadie

acorda ni mora

el cerebro es

piedra dura

que no deja entrar

¿cuidando la nostalgia?

habrá que cortar

la cabeza aunque dola

 

(de Maldita perra, 2004)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Tristessa, de Jack Kerouac (fragmento)

“Cuando ya no tienes cuentas con el Nirvana no existe algo así como lo “inconmensurable”, pero los tumultos de gente de San Juan de Letrán son realmente inconmensurables… Me digo: “Contabiliza todos estos sufrimientos de aquí al final del cielo infinito, donde termina, y ve qué cantidad puedes agregar para impresionar al jefe de las Almas Muertas de la Fábrica de Carne de la ciudad, Ciudad, CIUDAD, donde arremolinados en las calles a las dos de la mañana, debajo de esos cielos imponderables, todos sufren y nacen para morir”… El enorme e infinito espacio del Valle de México alejado de la luna… Vivir para morir, hay una triste canción acerca de esto que a veces escucho en mi cuarto de azotea del distrito del Tejado, ubicado en la parte más alta, con velas, esperando el Nirvana o a Tristessa… Ninguno viene… a mediodía escucho La Paloma emitida por radios mentales al final del camino a través de las ventanas de las casas… El muchacho loco de la puerta de junto canta, el sueño se realiza ahora, la música es demasiado triste, se duelen los cornos franceses, sollozan los violines altos y el locutor indio-español deberratarra-raratarara. Vivir para morir, esperando en el anaquel, mientras arriba en el cielo, arriba de mi puerta, está un dorado y abierto caramelo… El cielo es el Sutra del Diamante.”

 

(1960)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario