Sueño de invierno, de Arthur Rimbaud

A Ella.

En invierno nos iremos en un pequeño vagón rosa

con almohadas azules.

Estaremos bien. Un nido de feroces besos descansa

en cada rincón amable.

Cerrarás bien tus ojos para no ver tras los cristales

las muecas de las sombras nocturnas:

monstruos rabiosos, vano populacho

de lobos y demonios sombríos.

Después sentirás tu mejilla arañadita…

Un pequeño beso, como una arañita loca

te bajará por el cuello.

Y reclinando la cabeza me dirás: “busca bien”.

-Y pasaremos el tiempo buscando el bichito

-Que sube y baja por doquier…

Rêvê pour l’Hiver

A Elle.

L’hiver, nous irons dans un petit wagon rose
Avec des coussins bleus.
Nous serons bien. Un nid de baisers fous repose
Dans chaque coin moelleux.

Tu fermeras l’oeil, pour ne point voir, par la glace,
Grimacer les ombres des soirs,
Ces monstruosités hargneuses, populace
De démons noirs et de loups noirs.

Puis tu te sentiras la joue égratignée…
Un petit baiser, comme une folle araignée,
Te courra par le cou…

Et tu me diras : » Cherche ! » en inclinant la tête,
– Et nous prendrons du temps à trouver cette bête
– Qui voyage beaucoup…

(1870)

Anuncios
Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

4 de septiembre de 1970: Salvador Allende, presidente

“…  y que esta noche, cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante cuando tengamos que poner más pasión y más cariño para hacer cada vez más grande a Chile y cada vez más justa la vida en nuestra Patria”.

Publicado en Personal | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Sensatez y sentimientos, de Jane Austen (fragmento)

“Preocupaba a Elinor la excesiva sensibilidad de su hermana, la misma que la señora Dashwood valoraba y apreciaba. En las actuales circunstancias, una a otra se incitaban a vivir su aflicción sin permitir que amainara su violencia. Voluntariamente renovaban, buscaban, recreaban una y otra vez la agonía de pesadumbre que las había abrumado en un comienzo. Se entregaban por completo a su pena, buscando aumentar su desdicha en cada imagen capaz de reflejarla, y decidieron jamás admitir consuelo en el futuro. También Elinor estaba profundamente afligida, pero aún podía luchar, y esforzarse…”

 

(1811)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Instrucciones para dar cuerda al reloj (Julio Cortázar)

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

(1962 – Historias de Cronopios y de Famas)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Fundación y Tierra, de Isaac Asimov (fragmento)

“-Debieron de hacerlo. Si la Tierra tenía algo que ocultar, ¿por qué enviarlo a más de un parsec de distancia, pudiendo ocultarlo en un mundo a menos de la cienmillonésima parte de distancia de Alfa? Y la Luna sería un escondite eficaz desde el punto de vista psicológico. Nadie pensaría relacionar la vida con un satélite. Yo no lo pensé, dicho sea de paso. Con la Luna a unos centímetros de mi nariz, mi pensamiento seguía volando hacia Alfa. De no haber sido por Fallom… -Apretó los labios y sacudió la cabeza-. Supongo que tendré que reconocerle ese mérito…”

 

(1986)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , , , | 4 comentarios

A veces pienso quién, de Gonzalo Rojas

A veces pienso quién, quién estará viviendo ronco mi juventud

con sus mismas espinas, liviano y vagabundo,

nadando en el oleaje de las calles horribles, sin un cobre,

remoto, y más flexible: con tres noches radiantes en las sienes

y el olor de la hermosa todavía en el tacto.

Dónde andará, qué tablas le tocará dormir a su coraje,

qué sopa devorar, cuál será su secreto

para tener veinte años y cortar en sus llamas  las páginas violentas.

Porque el endemoniado repetirá también el mismo error

y de él aprenderá, si se cumple en su mano la escritura.

 

(de Antología de Aire, 1991)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Este domingo, de José Donoso (fragmento)

“…Señor, cómo llamar para que me salven de estos chiquillos que quieren descuartizarme y devorarme. Se quita las mantas y las tira por el aire al medio del grupo de chiquillos: rugen al saltar para atrapar las pieles y se lanzan al suelo gritando, mordiéndose, esa masa de cuerpos violentos que la olvidan.

Se levanta apoyándose en un muro. Se quita los zapatos porque se le ha quebrado un taco y sigue camino, casi sin respiración, casi ciega. Hacia allá, hacia donde termina el caserío y la noche se abre y se une con el cielo bajo y amoratado. Los niños la siguen. Tiene los pies heridos. Los chiquillos no tardan en alcanzarla y la rodean sin rabia, sin agresividad. Por allá se sale, por allá ya no hay más casas, si sólo pudiera llegar… a algo, a cualquier cosa con tal de salir de este laberinto negro lleno de ojos que me miran.”

 

(1966)

Publicado en Debilidades | Etiquetado , , , , | Deja un comentario