
…El sillón del centro tiene el tamaño justo para su cuerpo menudo y el chal de lana, aunque desteñido, conserva un tenue olor a pasturas. El taburete a sus pies es ovalado por expreso encargo y la mesita al costado está siempre lista con las gafas inconfesables, una barra pequeña de chocolate y algún pañuelo. Bajo la cubierta se esconden una botella de buen vino y la copa malhabida en el último Año Nuevo, su lápiz del ritual y un cuaderno…
el lugar de la letras…
Un silloncito ideal en una casa de ensueño.
El retiro deseado para los guerreros contra el tiempo y la vida y la crisis mundial y el despertador y los atascos y los retrasos y los te quiero pudridos en la boca y la nada.
Es la imagen de lo previo. Saludos.
Acabo de descubrirte, espero que no te importe si le pongo un lacito a tu bitácora (que no a las patas del sillón) para atarla a la mía.
uuum!, se ve comodo el sillon, supongo que es el testigo mudo del corazón… Un abrazo :)
Me encanta leerte, primeralluvia.
Parece que siquiera tengo necesidad de hacelo, y es que imagino todo lo que dices de un modo tan rapido y fácil, que la pelicula se arma sola en mi cabeza.
Es verdad, eres la primeralluvia.
Puedo imaginar la escena, Miss First Rain: Ahora se sienta en él y escribe. Y seguramente es fácil para usted –mientras escucha caer la lluvia– restañar el pasado, ordenar la memoria que define su nombre, el complejo puzle que con el tiempo conforma el núcleo de su ansia.
PS. How much do you want for it?