No hay como el pescado fresco para iniciar en pleno el verano austral:
Filetes de blanquillo sin piel,
cebollines tiernos en juliana,
tomates de racimo en gajos,
aceitunas negras de Azapa,
albahaca fresca, sal, mantequilla, pimienta
y un vaso de vino blanco del valle de Casablanca…
Una copa bien fría del mismo Chardonnay cierra el círculo maravilloso.






Villarrica es precioso en verano, qué bueno que podrás llegar hasta allí, M. En cuanto a mí, estoy a full lo que queda de diciembre y luego ya no estaré por estas latitudes, tendrá que ser en otra ocasión.
Bon voyage!
Estaré cerca, del 16 dic al 12 de enero. Por más que traté, no podremos bajar más allá de Villarrica. ¿Dónde estarás tú? ¿Habrá forma de que nos tomemos ese vinito? Escríbeme al correo si quieres. Yo no tengo el tuyo.