“Todo lo que prometo -dijo el mago-
sólo se cumple, tras de cada muerte.”
Honesta ingenuidad, candor seguro,
desengaño imposible, gran consuelo,
prodigio más allá del horizonte.
Y luego, incontinenti…
Miró al soslayo, fuese y no hubo nada.
(Y otros poemas, 1973)
No lo conocía, jmmlimia, qué interesante aporte el que me haces… Muchas gracias.
Me escondo, sí, aunque no sé muy bien de qué. Me escondo para averiguarlo, imagino…
Vienes vas vuelves y vuelves a esconderte.
No hay razón, sin embargo, para no perseverar en la búsqueda de la belleza, aunque sea esquiva.
¿Conoces el poema que da pie a éste de Guillén?
“Voto a Dios que me espanta esta grandeza
y que diera vn doblón por descriuilla,
porque a quien no suspende, y marauilla
esta maquina insigne, esta braueza?
Por Iesu Christo viuo, cada pieza
vale mas que vn millon; y que es mancilla,
que esto no dure vn siglo, ò gran Seuilla,
Roma triunfante en animo, y riqueza.
Apostarê que la anima del muerto,
por gozar este sitio, oi ha dexado
el Cielo de que goza eternemente.
Esto oyô vn Valenton, y dixo: es cierto
lo que dize voaze seor soldado,
y quien dixere lo contrario, miente.
Y luego en continente
calô el chapeo, requiriò la espada,
miro al soslayo, fuesse, y no huuo nada”