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Guy Petermann

 

“…Il y à des coins de terre qui vous remplissent de rêves, des coins de terre ou vous savez, sans jamais y éter aller, que vous y serez chez vous.”

“…Existen rincones de la tierra que nos llenan de sueños, rincones de la tierra en los cuales sabemos, sin nunca haber ido, que nos sentiremos en casa.”

 

(Sueños de Patagonia, 2009)

Muchachito

Cuando oyó su nombre, el muchachito se secó las manos en la ropa y caminó hacia el podio.  Sus ojos brillaban cuando recibió el premio, aunque no más que aquellos -parecidos a los suyos- que lo miraban desde la cuarta fila.

Cielo abierto

A tu ronco graznido

me aferro,

tus ojos

de cielo abierto

se derraman en los míos.

 Nadadora, Concepción Balmes

Líquida

Tan pronto como el sol se hundió en la costa, emergió de su sueño de corales y abrió grandes los ojos verdes.  Se acomodó en la cama, tensó el cuerpo y se retorció en gráciles ondas sucesivas, suficiente para sacudirse apenas la pereza.  Se deslizó entre las sábanas como en el fondo fangoso de un río y se dirigió a la ducha.  Entre la cama y el baño brilló un reguero de lluvia que al secarse dejó minúsculas perlas salobres.  Su canto viajó por el agua aún antes de que se rindiera nuevamente al sueño y desapareciera por el drenaje.

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.

 

(Residencia en la tierra, 1935)

 El paraíso, Claudia Wagemann

Extracto de carta dirigida a la Presidenta de la República de Chile, suscrita por dos co-directores de Observatorio Ciudadano, Temuco:

“…El viernes 2 de octubre, el niño F. M. M., de 10 años de edad, fue herido con balín de goma, en la cabeza, muy cerca del ojo, en momentos en que se encontraba buscando a sus animales. El disparo fue efectuado por carabineros.  El niño aseguró no tener vinculación con las situaciones de conflicto que en ese momento se verificaban en Temucuicui.

… El sábado 3 de octubre, el niño A. A. C. H. de 12 años de edad, también de Temucuicui, recibió el impacto de un perdigón en una de sus piernas. La familia denunció que el niño fue atacado por carabineros dentro del predio de la comunidad, en un lugar distante de donde en ese momento se verificaban enfrentamientos entre el contingente policial y los integrantes de la comunidad.

…El día 5 de octubre pasado, F. P. M., de 14 años de edad, fue objeto de grave maltrato de obra y palabra por efectivos GOPE de Carabineros, quienes dispararon balines que impactaron de frente en su pierna derecha. Posteriormente el niño recibió nuevos impactos en su espalda y codo derecho. Al intentar huir, el menor fue perseguido desde un helicóptero a ras de tierra por los, para ser alcanzado a tres kilómetros de distancia, cerca de la comunidad Pichiloncoche. Allí fue apuntado con un arma y, bajo amenaza de muerte, sumergido en un canal.  Más tarde fue amarrado de manos, golpeado y obligado a subir a la nave. Una vez en vuelo, botado desde el piso con la cabeza hacia el exterior y con las puertas del helicóptero abiertas, los efectivos de carabineros lo amenazaron con lanzarlo a tierra si no daba nombres de participantes en la acción en el fundo Santa Lucía.  Los hospitales de Maquehue y Temuco confirmaron que sus lesiones eran producto de disparos de perdigones.

…El viernes 16 de octubre, sin mostrar orden de allanamiento, efectivos policiales dispararon balines y gases lacrimógenos hacia la escuela de Temucuicui, en presencia de funcionarios de Conaf.  El operativo tuvo una duración de 30 a 40 minutos y dejó alrededor de doce heridos con balines de perdigones y a cerca de 30 personas con asfixia, la mayoría de ellos alumnos de la escuela.

…También el viernes 16 de octubre, el menor M. C., de 13 años de edad, fue detenido junto a su padre y otras dos personas en medio de un violento operativo policial al interior de la comunidad José Guiñón, ubicada en la comuna de Ercilla.  El menor de edad comía cuando llegaron los efectivos de carabineros, quienes lo golpearon y amarraron de manos.  Miembros de la Comisión Ética contra la Tortura constataron que el niño tenía sangre en el chaleco y en el cuerpo, además de heridas en la espalda.”

 

(visto aquí – más, aquí)

          Wekufe está durmiendo.

Y el Gran Señor Chaw-Ngënechén

                                                                     SER DIVINO

          hace de las suyas.

Ahora están brotando flores:

                                                                        Pewén

          Kolkopi-Chol cho

                                           Klon Maki

                                            (arbusto)

pequeñas flores que alimentan

          más que la venganza y la vergüenza.

          Los habitantes de Karra Maw’n

cruzan el puente hacia la isla.

          Y desde el puente se aprecian

competencias de botes

                                              truchas

                                                            cebollas

          mariposas que en los botes se venden

al mejor postor

          y al mejor pintor

quienes recrean la historia de los sucesivos

                                      despojos.

          Allí donde el malecón

sobre tibios esqueletos se yergue

          un niño mapuche se arrodilla y habla:

 

                                        “Mi casa no se cayó

                               porque la hice con tierra y paja.

                                         No se cayó mi casa

                                          porque la hice yo.”

 

          Para ángeles y asesinos

son las medallas

          que el acuñador extrae de sus moldes

                                                                                                                               ¡MAW’N, MAW’N!

                                                                                                                               -dicen las gaviotas.

Bendice, lluvia

                             estas palabras:

         ¡MAW’N, MAW’N!

          Bendice tu propia boca

y luego déjate caer con propósitos benignos.

          Para que te levantes y vuelvas

convertido en espiga de acero

          en manantial que humedezca el canelo de los deseos.

          ¡MAW’N, MAW’N!

Pero no hay mapuches.

          Lo que hay

                               es medio millón de arrinconados.

La Ley dice: “No hay mapuches. Somos todos

                                                     chilenos”.

 

          Y somos chilenos

y estamos tristes

          habitando la esfera única

que no se cansa de girar sobre su eje,

          llevando a cuestas

los colores de mil jardines diferentes

          pequeñas flores que enrojecen

junto a los grandes árboles del bosque.

          La diversidad hizo posible la belleza.

Que el Sol nunca llegue a estar en manos de ningún

                                                                                    gobierno.

(Karra Maw’n, 1984)

Los árboles anoche amáronse indios:  mañío e ulmo, pellín

e hualle, tineo e lingue nudo a nudo amáronse

amantísimos, peumos

bronceáronse cortezas, coigües mucho

besáronse raíces e barbas e renuevos, hasta el amor despertar

de las aves ya arrulladas

por las plumas de sus propios

mesmos amores trinantes.

 

Mesmamente los mugrones huincas

entierráronse amantes, e las aguas

cholas abrieron sus vertientes alumbrando, a sorbos

nombrándose, a solas e diciéndose:  aguas buenas, aguas

lindas, ay pero violadas somos aguas Rahue,

plorosas Pilmaiquén, floridas e parteras e aún felices

las arroyos que atraviesan como liebres

los montes e los cerros.

 

E torcazos el mesmo amor pronto ayuntáronse

los Inallao manantiales

verdes, las Huaiquipán bravías

mieles, los Llanquilef veloces

ojos, las Relequeo pechos

zorzales, las Huilitraro quillay

pelos tordos, los Paillamanque

raulíes nuevos.

 

Huilliche amor, anoche amaron más

a plena chola arboladura, a granado

cielo indio perpetuo

amáronse, amontañados

como aguas potras e como anchimallén encendidos, al alba

aloroso amáronse,

endulzándose el germen lo mesmo

que vasijas repletas de muday.

 

(Ceremonias, 1996)

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